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Información de la partida
  • London by Night (VAMPIRO)
  • Master: Rasiel
  • Resumen de Jarrid

Personajes: Janet (Toreador Asesina, Raul), Carlos (Nosferatu, Cardona), Morgan (Tremere, Ciu).

Resumen by Morgan
Janet, Joel y yo llegamos a la entrada del festival Nickens, que daba cabida a los grupos más ruidosos del panorama musical actual. Compramos el abono para 3 días como cualquier hijo de vecino y entramos al recinto. Al poco rato Carlos el Nosferatu se dejó ver para mostrarnos que había conseguido entrar y nos esperaba. Por suerte para todos decidió dejar de estar ofuscado y ocultó su horrenda apariencia con una túnica ancha. En medio de tanta gente extraña pasaría perfectamente por un friki más.

Nos dirigimos directamente al backstage para alternar con los VIP y para tener una perspectiva que nos diera más amplitud de visión para localizar a Cassandra. Convencí a los guardias de seguridad de que éramos los masajistas de Persephone Seed y una vez dentro no me costó demasiado conseguir auténticas acreditaciones.

Estuvimos en buen rato dando vueltas u observando desde lo alto del escenario al público asistente. Primero tocó un grupo alemán llamado Das Inch y luego fue el turno de Persephone Seed que hizo una representación impactante con una pantalla que se desplegó detrás suyo y que mostraba escenas alusivas al vampirismo, rayando la ruptura de la Mascarada. Por menos que eso el antiguo príncipe de Manchester los hubiera ajusticiado. En esos momentos de máxima expectación Janet pudo ver como de entre el público desaparecía gente tragada por la tierra, casi literalmente. Eso podía ser Cassandra aliméntandose desde las sombras, así que bajamos al meollo y nos confundimos entre el gentío.

Para no llamar la atención nos separamos ligeramente. No había plan, solo queríamos estar cerca por si otro humano desaparecía. No estuvimos mucho rato aunque pude fumar un poco de María para activar las neuronas. Entre sorbito y sorbito vi como Janet había dejado de seguir mis pasos y salía corriendo hacia la zona VIP. Algo ocurría allí.

Cuando llegué a la puerta un gorila no me dejó entrar, aunque en seguida se dio cuenta de su error y reconoció que mi pase también servía para esa zona. Ese recinto estaba desierto pero me percaté de algo extraño: dos sombras se movían a gran velocidad y parecían tener un enfrentamiento. Suponiendo que eran dos vampiros en celeridad me escondí tras un árbol y esperé acontecimientos. Una de las sombras golpeó a la otra que cayó al suelo. Era Paulos, el compañero inseparable de Cassandra.

El tsimisze se levantó pero no fue tras la otra sombra ya que algo había llamado la atención en una carpa cercana. A través de la entrada vi, igual que Paulos, como Janet estaba enfrascada en combate con Cassandra. Las dos vampiresas tenían poder similar así que no había vencedora segura. Aprovechando la sorpresa me acerqué a Paulos por la espalda y a bocajarro le vacié el cargador de la Ingram. Las balas que no rebotaron las escupió su cuerpo al cabo de unos segundos. ¡No le había hecho nada! Por suerte en ese momento apareció Carlos de la nada y saltó encima de él apresándolo con fuerza. Yo no podía hacer nada contra él, así que recogí unas balas ensangrentadas para analizarlas y volví a esconderme.

Igual que un Rottweiler con una garrapata Paulos fue hacia la carpa con Carlos subido encima suyo chupándole la sangre. Pero la distracción de Carlos fue suficiente para entorpecer al tsimisze y dar tiempo a Janet para eliminar a Cassandra. Cuando Paulos consiguió llegar solo quedaba polvo. Su furia no se hizo esperar y empezó a convertir su cuerpo en algo monstruoso. Carlos tuvo que soltarlo para no quedar empalado por una de sus vértebras. Era un reto difícil para Janet y sus nuevas katanas.

De repente una sombra se materializó en medio de la escena. Un vampiro de raza negra con rastas interrumpía la confrontación. O eso parecía. Se acercó a Paulos y lo tocó. El tsimisze, chillando de dolor, se convirtió en una pulpa carnosa y sanguinolenta. Luego, el recién llegado, lo levantó y le chupó toda la sangre de un solo sorbo. La carne se convirtió en polvo.

Cuando hubo acabado se dirigió hacia Carlos y Janet. El primero se ofuscó y Janet emprendió la huida, pero el poderoso ser le cortó el paso con una velocidad increíble. Todo parecía perdido para ella cuando aparecieron en la carpa dos nuevos actores en este drama. Desde donde yo me encontraba no sé qué dijeron pero el negro de las rastas se esfumó. Al ver Janet hablaba amigablemente con ellos me acerqué para saber qué había pasado.

Los dos recién llegados resultaron ser Andrew y Grant del grupo musical Massive attack. No eran humanos pero tampoco eran vampiros. ¿Garous tal vez? En cualquier caso el negro de las rastas no reaccionó bien ante su presencia y se había esfumado en cuanto llegaron. En realidad ellos estaban ahí por casualidad y no sabían nada de lo que había ocurrido esa noche en la carpa VIP. Dándoles las gracias nos despedimos de ellos y nos fuimos del Festival, no sin antes revender los abonos y los pases al backstage.

Nos dirigimos entonces a casa de Joel, una mansión victoriana llena de lujos, donde descubrí que el Sire de nuestro anfitrión era el legendario Dorian Gray. Estuvimos hablando un buen rato y me enteré de que cassandra había pedido, casi obligado, a Elizabeth Wescott, la batería de Persephone Seed, del clan Tsimisze, que ayudara a su secta. Elizabeth se había negado y Paulos, a pesar de ser su hermano de sangre la había atacado. Entonces Glass había salido en su ayuda enfrentándose al Tsimisze (las dos sombras que yo había visto). También comentó Janet que durante el concierto de Persephone Seed habían colocado mensajes subliminales en el vídeo. Los mensajes hacían un llamamiento "Vidar, despierta e imparte tu justícia". ¿Era Vidar el negro de las rastas? ¿O solo se trataba de una casualidad? Según wikipedia que consultamos al instante Vidar es un dios vikingo, y el negro no tenía pinta de vikingo.

La noche siguiente recibí en mi casa a Carlos. Tal como habíamos quedado trajo consigo un portátil del cual no me quiso especificar su origen. Por esa computadora hice llamar a un informático competente de mi empresa que, tras un par de horas, desencriptó todo el contenido. Carlos y yo obtuvimos entonces varias informaciones interesantes entre las cuales podía estar la verdadera identidad del negro de las rastas. La descripción física que se hacía en la base de datos daba muchas posibilidades de que se tratara de Coven, un assamita renegado vinculado al Sabbat.