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Información de la partida
  • Boston Society of Unusual Events (LA LLAMADA DEL CTHULHU)
  • Master: Teladrev
  • Resumen de Jarrid

Partida: La Llamada del Cthulhu
Master: Eloi
Jugadores: Simon Darr (Antropólogo, Cardona), Samuel Littleson (Arqueólogo, Peña), Lucas Samior (Artista, Raul), Agnes Armitage (Bibliotecaria, Lupe), Alexander Knox (Reportero, Ciu)

Resumen extraído del cuaderno de notas de Alexander Knox (2ª Parte)

(continua...)

. Tras hacer una breve pausa para comer Littleson y Darr se han dedicado a catalogar objetos de las casas, mientras el resto haciamos una excursión a la cima de la Montaña. Tras 4 horas de camino llegamos a la cumbre. La vista es fantástica (Foto) y compensa el esfuerzo de la ascensión. Mientras subíamos y ahora, en la cumbre, nos hemos dado cuenta que el Sol juega un papel importante en la estructura de la ciudad. Además hemos comprobado que la Avenida principal recorre el altiplano en exacto sentido Sur-Norte, por lo que el templo y la casa señorial miran al Norte. Samior está haciendo a toda prisa un boceto de la ciudad respecto a su situación en la montaña. Queremos bajar cuanto antes para que no nos sorprenda la noche en pleno descenso.

--------- (3º día en Tahuan) ---------
. Algo raro ha ocurrido esta noche. Los nervios están alterados y empezamos a temer por nuestra cordura e, incluso, por nuestras vidas. Al despertarnos hemos comprobado primero con regodeo y luego con preocupación que la señorita Agnes es incapaz de hablar Inglés y mucho menos Español. Tampoco entiende nada de lo que le decimos en ninguna de las lenguas que dominamos. Tras descartar varias posibilidades los expertos han planteado la posibilidad de que se trate de Inca antiguo. Cuando hemos intentado comunicarnos con ella mediante la palabra escrita ha hecho signos de que no entendía nada y ha intentado responder haciendo varios nudos a una cuerda. Si no fuera porque el Dr. Darr conoce de culturas primitivas que guardaban sus registros administrativos mediante este tipo de nudos hubieramos creído que Agnes había perdido completamente el juicio.

. He ido a buscar a Jason Tregellis para que nos ayude con este galimatías y lo he encontrado de nuevo en la necrópolis tomando el Sol. Extrañado por esta comstumbre lo he interrogado y me ha confesado que le gusta mucho el contacto con el Sol, pero que prefiere tomarlo por la mañana en el lado Este de la ciudad que por la tarde en el lado Oeste, junto a la cueva. Lamentablemente, cuando Jason ha visto a Agnes, no ha sabido decirnos nada más de lo que nosotros ya habíamos podido suponer.

. He convencido a los demás para investigar la cueva que hay en el Oeste. Los nervios estaban a flor de piel pero hemos logrado llegar hasta el final de la gruta. Nada más entrar hemos encontrado una caverna con cestos de grano y pasas, collares de oro y otros objetos de valor. Hemos recogido las joyas para que Littleson y Darr puedan catalogarlas. Sin que los demás se dieran cuenta he cogido uno de los collares y lo he guardado para mí. Hemos continuado adelante y Darr ha gritado de puro espanto al ver en una de las paredes un relieve enorme de un monstruo mitológico con tentáculos y un cuerpo lleno de ojos demoníacos (Foto). Más adelante hemos encontrado otro relieve, esta vez de un monstruo con forma similar a un gigantesco saurio. Aunque Darr y Samior querían abandonar la cueva los hemos convencido para continuar adelante, aunque pronto hemos encontrado el final. El creciente mal olor no ha impedido que nos aupáramos a una abertura 2 metros por encima de nuestras cabezas y avanzaramos a gatas. Solo el Dr. Littleson ha llegado hasta el final pues iba primero y no ha encontrada nada más que un polvo blanco que cubría todo el suelo y que provocaba el mal olor a pescado podrido en toda la cueva. Finalmente hemos salido sin una idea clara de la función de la cueva en la sociedad de Tahuan, aunque sospechamos que podrían hacer ofrendas a algún Dios. Cuando acabemos de comer colaboraremos todos en la catalogación de objetos, realización de dibujos y fotos, etc.

. Empiezo a creer que la ciudad está maldita. No solo Agnes no ha recuperado el habla correcta sinó que a Darr le ha dado un ataque en medio de la avenida de Tahuán mientras observaba las columnatas. Ha estado a punto de morir ahogado pero por suerte el Dr. Littleson ha llegado tiempo y lo ha despertado del trance en el que estaba sumido de un crochet de izquierdas en la mandíbula. Cuando ha recuperado el humor nos ha confesado que ha tenido otra visión en la que el suelo temblaba y se levantaba y luego viajaba a las estrellas a gran velocidad.

--------- (4º día en Tahuan) ---------
. Esta noche ha sido más tranquila que las anteriores. Incluso Littleson se ha despertado con unos ánimos renovados y con ganas de trabajar. Antes de proseguir con la catalogación iremos a la necrópolis para investigarla más profundamente.

. En la necrópolis hemos hallado una losa más grande de lo normal alejada del resto que escondía un pozo. Aunque casi ninguno de mis compañeros quería abrir la tumba (Más vale no molestar a los muertos me decían) mi empeño y el de Agnes ha logrado que colaboraramos todos para apartar la enorme losa. Abajo hemos encontrado una sala con una losa con un símbolo de una estrella. Esta losa ha dado aún más recelo a mis compañeros, pero de nuevo se ha impuesto mi curiosidad y hemos logrado abrirla, pero dentro no hemos encontrado más que un polvo negro-verduzco de olor extraño. Sin nada más que investigar hemos salido y cerrado las dos losas y nos hemos dedicado el resto del día a catalogar todos los objetos de la casa señorial. Aunque sospechamos que hay una entrada secreta que nos debe conducir a las entrañas de la casa somos incapaces de encontrarla.

--------- (5º día en Tahuan) ---------
. Escribo las notas que hay a continuación en el campamento de los guías, bajo la montaña que aloja Tahuan. Me ha sido imposible escribir nada desde el 5º día en esa maldita ciudad pues al despertar descubrí que mis compañeros ya no hablaban inglés excepto Agnes, aunque ahora sé que eramos Agnes y yo los que hablabamos el lenguaje de los habitantes de Tahuán.

. Esa noche tuve un extraño sueño. Me desperté en una de las casas de Tahuán pero encarnado en un niño de unos 10 años de edad. Por la mañana me engalanaban con vestidos ceremoniales y con una capa roja. Luego me daban a beber un brebaje que me adormecía. Cuando volvía a recobrar el conocimiento me encontraba en la Huaca (así se llamaba el templo en el lenguaje Inca) y un sacerdote con piernas arácnidas y hablando un lenguaje que se asemejaba al zumbido de una mosca oficiaba un cerimonial que tenía como objetivo emparedarme en los muros de la Huaca.

. Hablando con Agnes, me confesó que ella había tenido el mismo sueño pero desde el punto de vista de un habitante de Tahuan y que, al despertar la mañana siguiente, descubrió horrorizada que no podía comunicarse con nosotros. Ahora entendía (en menor medida) lo sola que debió sentirse los dos días que no pudo decirnos todo lo que sabía.

. Samior y Littleson descubrieron al despertar que los objetos que habían catalogado y empaquetado estaban todos fuera de sus recipientes, sin que aparentemente hubieran sido forzados. Algo raro estaba pasando, por lo que fuimos todos a la Huaca. Al llegar descubrimos que el Dr. Richard Tregellis ya no se encontraba allí, ante el muro. Entonces abrimos la losa que encerraba al niño guardián que fue emparedado milenios antes y comprobamos que aún estaba ahí. Nunca había expermintado el horror que sentí en el momento que descubrimos el rostro del niño: su cara... era la mía. A pesar de que yo casi me caigo al suelo del susto ninguno de los compañeros que había en la sala pareció advertir la semejanza.

. En medio del desconcierto Jason Tregellis apareció ante nosotros en un estado alterado, pero antes de que pudieramos decirle nada se paró en seco, enderezó todo su cuerpo y, tras unos instantes de quietud, se dirigió a toda prisa hacia la montaña. Lo seguimos a distancia hasta que Jason se reencontró con su hermano Richard. Nosotros los observabamos sin hacer o decir nada, pero cuando Richard empezó a colocarle la capa roja de plumas y un gorro comprendí lo que iba a suceder: el ritual que había vivido intensamente en el sueño iba a reproducirse ahora. Agnes y yo, los únicos que sabíamos que el ritual podía costarle la vida a Jason y quién sabe si a nosotros también, corrimos hacia ellos pendiente arriba lanzando gritos para interrumpir la ceremonia. Ni Littleson, ni Darr, ni Samior nos acompañaron. Cuando estuve a unos 30 pies de distancia de los hermanos desenfundé mi arma e intenté disparar al cuenco que contenía el brebaje adormecedor, pero erré el tiro y Jason tomó lo que le daba su hermano. Cuando llegamos por fin a su altura nos lanzamos los dos contra Richard, intentando tumbarlo y hacerlo caer en la fosa que había al lado y que debía albergar el cuerpo de Jason. Ni yo ni Agnes, que es una mujer muy robusta, pudimos inmovilizar al Dr. Tregellis pero, por suerte, Littleson y los otros habían comprendido por fin que intentábamos evitar que el loco arqueólogo y vinieron en nuestra ayuda. Finalmente Littleson pudo reducirlo e inmovilizarlo.
Los dos hermanos estaban drogados y cerca de la incosciencia y no nos dieron problemas para bajarlos al campamento. Una vez allí decidimos entre todos, comunicándonos por señas en algunos casos, que al día siguiente a primera hora de la mañana iniciariamos el descenso de regreso.

--------- (6º día en Tahuan) ---------
. Cuando nos levantamos Samior dijo que había tenido un sueño y que tenía que comprobar algo en la ladera de la montaña. Aunque yo no lo entendí decidí seguirlo a él y al Dr. Darr, mientras que Agnes se quedó con Littleson vigilando a los Tregellis y haciendo las mochilas. No sé que buscaba, pues no se lo pregunté nunca, pero no lo encontró y volvimos antes del mediodía al campamento. Allí nos esperaban Agnes y Samuel listos para el descenso.
A pesar de lo que nos dijeron Jason Tregellis y Lucas Samior no tuvimos ningún problema para abandonar el altiplano e iniciar un descenso que nos llevó a encontrarnos de nuevo con los sorprendidos guías. El viaje de retorno no fue fácil, pues tuvimos que acarrear con los hermanos Tregellis que continuaban inconscientes. Al menos Agnes y yo pudimos volver a comunicarnos con nuestros compañeros nada más abandonar el altiplano.

...

. Mañana pasará el autobús por San Sebastián y podremos volver a nuestro país. Estamos todos fascinados por la aventura que hemos vivido y mis compañeros arden de deseos de iniciar otra expedición. Incluso Littleson, que ha cogido un virus extraño que le provoca diarreas y dolores bastante fuertes.





Anotaciones al final del cuaderno
. Relación de fotos registradas en viaje a Colombia

01. Pueblo de San Sebastián
02. Lago de Montaña a 3800m.
03. Foto de grupo. Mis 4 compañeros y los 2 guías.
04. Tahuan: La Avenida con la pirámide al fondo.
05. Tahuan: Conjunto de casas.
06. Tahuan: La pirámide truncada de cerca.
07. Samuel Littleson sujetando un vestido de plumas.
08. Columnata con Dios de cabeza de pez.
09. La necrópolis.
10. Samuel hablando con Jason Tregellis en la Necrópolis.
11. Dr. Richard Tregellis en trance ante una pared.
12. Sacando un bulto sospechoso envuelto en una túnica roja de dentro de la pared del templo.
13. El cadáver del niño envuelto en la túnica.
14. Pirámide.
15. Casa de la pirámide.
16. Llama mágica que arde sobre una piedra.
17. Samuel Littleson con un topacus en la estancia real.
18. Samuel Littleson con una talla de oro macizo.

19. Desde la cima de la montaña al altiplano y la ciudad de Tahuan
20. La cueva (antes de entrar).
21. Objetos de oro dentro de la cueva.
22. Relieve del monstruo con tentáculos.
23. Relieve del monstruo con forma de saurio.
24. Plano general de la ciudad.
25. Plano general de las casas.
26. Littleson catalogando objetos en una casa.
27. Dr. Littleson en una casa. Estructura de la casa.
28. Yo mismo ante la puerta de una casa de Tahuan (Foto de Littleson).
29. Necrópolis con Littleson chupando cámara.
30. Losa con símbolo de estrella.
31-39. Catalogando objetos en las casas de Tahuan.
40. Reencuentro con los guías en la base de la Montaña.


FIN de las anotaciones del cuaderno de notas

Extracto del diario de Alexander Knox

Martes, 18 de Abril
Que nervios tengo. Mañana inauguran la exposición que hemos organizado la expedición de Tahuan. Aunque estarán expuestos muchos de los objetos encontrados y muchas fotos y dibujos, me he guardado bastante material para asegurarme una segunda exposición y varios libros. Precisamente esta mañana la he pasado con Agnes para pulir los detalles del primer libro "Tahuan, el misterio de los Incas al descubierto por Alexander Knox y Agnes Armitage". He intentado que el Dr. Littleson colaborara en algunas partes pero hace bastante tiempo que no sé de él. Espero verlo mañana.

...

Miercoles, 26 de Abril
La polícia ha hecho bien su trabajo y ha descubierto que Littleson ha viajado a Colmbia. Lucas Samior sospecha que ha vuelto a Tahuan para desvelar el misterio de su terrible enfermedad, que no ha hecho más que empeorar desde que regresamos. Nos ha pedido que lo acompañemos pero Agnes y yo nos hemos negado. Nada me haría volver a esa maldita montaña, y menos ahora que ya tengo todo lo que necesitaba.
Por otra parte hoy me han llegado los datos de visita de la exposición y está siendo un éxito. Mi analista financiero calcula que podré sacar tanta rentabilidad como sacaron los descubridores de la tumba de Tut-ank-amon, aunque es cierto que la desparición de Littleson está ayudando al mito de Tahuan.

...

Jueves, 23 de Noviembre
Mi editor me ha dicho que el éxito del segundo libro que hemos escrito Agnes y yo con nuevos datos y fotografías está asegurado. "Tahuan, la ciudad maldita" ya ha agotado la primera edición antes de que esta salga al mercado gracias a pos pre-predidos. Indiscutiblmente, la desaparición de Samior y su grupo, y de la tercera expedición a Tahuan ayudarán a que el mito crezca a la misma velocidad que mis ingresos. El Dr. Darr ha preferido mantenerse al margen del éxito y la fama y centrarse más en el estudio de las evidencias, por lo que Agnes y yo hemos sido los máximos beneficiados de esta increíble aventura. Veremos si el mes que viene me conceden el Pulitzer, aunque voy a tener una dura competencia.

FIN